lunes, 23 de septiembre de 2013

24 de septiembre, San Siluán de Athos. Fragmento.


El Señor nos ama como a Sus propios hijos, nos ama más de lo que puede amar una madre, porque una madre puede llegar a olvidar a su hijo, pero el Señor no nos olvida nunca. Y si el mismo Señor no hubiera dado el Espíritu Santo a nuestro pueblo ortodoxo y a nuestros pastores, no hubiéramos podido saber cuánto Él nos ama. 
Gracias a Dios y a Sus grandes misericordias, porque aún siendo pecadores Él nos da la gracia de su Espíritu Santo. Los ricos y los emperadores no conocen al Señor, pero nosotros, simples monjes y humildes creyentes, sí lo conocemos por medio del Espíritu Santo.
Para conocer a Dios no necesitamos riquezas, ni muchos conocimientos, sino sólo debemos ser obedientes y sobrios, tener espíritu humilde y amar a nuestro prójimo, y así, el Señor amará nuestra alma y se revelará en ella, enseñándole el amor y la simpleza,  y dándole todo lo que ella necesite para descansar en Él.
No importa cuánto nos empeñemos en estudiarlo... es inútil conocer al Señor si no vivimos según Sus mandamientos, porque no es con estudios, sino por medio del Espíritu Santo que el Señor se nos da a conocer. Muchos filósofos y científicos han llegado a convencimiento que Dios existe, aunque no han llegado a conocerlo. También nosotros, los monjes, aprendemos día y noche la Ley del Señor, pero no todos llegamos a conocerlo, a pesar de creer en Él. Creer que Dios existe es un asunto, pero conocerlo es otro completamente distinto.


(Tomado y traducido de "Intre iadul deznadejdii si iadul smereniei. Insemnari duhovnicesti". Cuviosul Siluan Athonitul. Editura Deisis. Sibiu, 2001)

1 comentario:

  1. Asi es! Mucha gente se ufana en aprender mucha doctrina y moral, para luego enseñarla, alegando que poseen estudios de teología y otros titulos, pero el Espiritu Santo, es mucho mas simple, porque lo recibe quien practica las enseñanzas y vive su vida conforme al evangelio. Estos ultimos, enseñan y dan a los demas, las enseñanzas que reciben del Espiritu Santo. Los otros, los estudiosos academicos, solo reciben aquellas cosas que les enseña el mundo, pero no son capaces de comprender en su totalidad, aquello que enseñan, porque lo que enseñan, son enseñanzas mundanas. Y aunque las han aprendido de otros que han vivido tales enseñanzas en sus propias vidas, una cosa muy diferente es "conocer el camino correcto", y otra muy distinta "recorrer ese camino". Conocer el camino, muchas personas pueden conocerlo, pero son "pocos" los que recorren ese camino, porque es un camino "angosto", y lleno de privaciones. Gracias por publicar este escrito.

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